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La oscuridad

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Hoy martes 11 de febrero, me ocurrió que me desperté y no me sentí motivado. Fue raro para mí, porque generalmente aunque sea una sola cosa en mi día me motiva a vivirlo de la mejor forma. Fue como sentir que estaba en la oscuridad y que no había una luz, como que ni me interesaba encontrar una luz.

Al mediodía, en un momento especial de oración, cerré los ojos y sentí como que aún en esa oscuridad, el Señor estaba conmigo, a pesar de no poder ver ni siquiera las propias manos, Él estaba a mi lado, aunque yo no lo sentía, tenía la certeza de su presencia.

Ahí entendí la importancia de ese sentimiento con el que amanecí. Dios me quería mostrar que en la oscuridad también está Él acompañando y guiando. 

Me permitió entender mejor a las personas que no conocen o no sienten a Dios; y tanto la confianza como la actitud con las cuales caminar en la oscuridad.

Invitaciones para hoy y para cada día:
  • Pedir a Dios la conciencia de su presencia en la oscuridad.
  • Pedir a Dios fe y coraje para abandonarnos en sus manos, y dejarnos guiar en la oscuridad hasta donde Él sabe es el mejor lugar.

Espero que tengas un excelente día, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.
Abrazo en Cristo,
Marco.

Siempre avanzando

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Hoy sábado 30 de noviembre me desperté a las 5:40 am para ir a la Misa de las 6:15 am. Como aún continúo sin vehículo, me fui en bicicleta. Al terminar mis actividades por la Parroquia y agarrar la bicicleta para volver, noté que estaba en llanta la rueda delantera.

Caminé unas 16 cuadras con la bicicleta a cuestas hasta llegar a la gomería a la que suelo ir porque el gomero es muy formidable, trabaja bien y cobra el precio justo, además de que lógicamente se encuentra cerca de mi casa.

Al llegar a la gomería estaba bien cerrada, como la mayoría de los locales un sábado a las 8 de la mañana. Entonces continué caminando 5 cuadras más hasta la siguiente gomería. Ya abierta, conversé un poco con el nuevo gomero mientras trabajaba, le pagué y me subí a la bicicleta para finalmente llegar a casa.

Esta breve experiencia de vida cotidiana es un fiel reflejo de la vida misma. Cuando vivimos en gracia (Dios Espíritu Santo obrando con toda su intensidad en nuestro templo) es como viajar diariamente en vehículo con aire acondicionado, se sienten los golpes de los baches, a veces puede que choquemos, pero en general se avanza bastante rápido y de forma segura.

Otras veces, por situaciones de la vida y decisiones que tomamos avanzamos a menor velocidad y de forma más expuesta, así como en la bicicleta.

Oootras veces si que ya nos toca caminar con la bicicleta a cuestas, otras tantas tal vez nos toque ir gateando y por último incluso cuerpo a tierra arrastrándonos para poder avanzar.

En el caso del vehículo, cada tanto necesitamos esas "gomerías" o "talleres" que nos ayuden a volver a funcionar correctamente. Para nosotros esos "lugares" deberían ser:

  • Sacramentos (especialmente Reconciliación y Eucaristía)
  • Oración y ayuno
  • Lectura y meditación de la Palabra de Dios
  • Vida en comunidad   

Y lo mejor es que a estos "lugares" podemos acceder siempre y de forma gratuita. Y lo ideal sería acudir a ellos lo más frecuentemente posible para que el viaje hacia arriba se haga más llevadero y agradable.

Lo importante es no deternernos nunca, porque en realidad si no avanzamos el mundo nos arrastra hacia atrás (alguien dijo alguna vez: "El que no junta, desparrama. El que no está conmigo, está contra mí"... no hay términos medios, el no avanzar es igual a retroceder).

Cada día estamos viviendo un combate espiritual, una lucha entre el camino corto y el camino correcto; por ello es necesario cada día tomar  la decisión de avanzar. Y solamente con las fuerzas de Dios es posible mantener ese avance constante.

Invitaciones para hoy y para cada día:

  • Pedir a Dios fuerzas para hoy avanzar un paso más. Y otro paso más. Y otro, hasta que algún día lleguemos a la patria celestial para ser recibidos por Dios con los ángeles y los santos (los que perseveren hasta el final se salvarán).
  • Ser nosotros esas "gomerías" para los demás, repartir sonrisas, palabras de esperanza y alegría, nuestro tiempo, nuestro conocimientos, nuestros recursos y más que nada con nuestro ejemplo de vida.

Espero que tengas un excelente día, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.

Abrazo en Cristo,
Marco.

Pd: Lo simpático es que ya estaba pensando en lo que iba a escribir hoy, pero sentí como que Dios quiso que lo viva y lo experimente yo mismo para poder transmitirlo mejor.
Pd2: Yo creo que los retiros espirituales son como un viaje en avión, donde avanzamos lo más rápido posible hacia donde queremos llegar. Por lo que yo recomiendo que en todo momento en que se dé una oportunidad para asistir, que lo aprovechemos.

Los hermanos


Hoy jueves 28 de noviembre, como me encuentro sin vehículo momentáneamente decidí no asistir a un compromiso asumido previamente. Una vez que notifiqué a la persona del compromiso, me puse a pensar en qué haría hoy a la tarde/noche. En eso me fijé en el grupo de mi familia y vi que mi papá había preguntado quiénes irían a la cancha a ver al club de la familia; como en todo el año no había ido con ellos, decidí acompañarlos.

Fue cuando tomé esa decisión que SENTÍ EL GUSTO que da tener muchos hermanos (somos 5 varones). Y el poder contar siempre con alguno de ellos, o cuando nos juntamos todos y nos divertimos un montonazo, o los recuerdos de haberles visto nacer a cada uno de ellos, y hoy poder verles tan geniales como son.

En paralelo me puse a pensar en lo triste que podría ser para mí ser hijo único, no tener un compañero de aventuras con tu misma sangre corriendo por la casa. Y por supuesto, que Dios es tan bueno que muchas veces suple esa falta de hermanos sanguíneos con hermanos hijos de otras madres (primos, amigos, vecinos y otros).

Al darle una mirada a nuestro mundo de hoy, vemos cómo cada vez la población va volviéndose más vieja, como empezó ya en algún momento en Europa. 

El mundo se está volviendo a un ritmo acelerado cada vez más egoísta, donde el que importa soy yo, y luego yo, y una vez más yo y despuéeees yo de vuelta y tal vez al final de los finales el otro.

Lo importante pareciera que es: solamente disfrutar yo del hoy, que yo coma y tome lo mejor, que yo pueda viajar, que me dedique tiempo a mí mismo para lo que me gusta, que yo acceda a la mejor educación, que mi vida no haya pasado sin que yo la haya disfrutado. 

A tal punto llega este egoísmo (y de cierta forma materialismo también) que la gente ni siquiera quiere traer al mundo más hijos, porque es muy caro y consumen mucho tiempo dicen... 

Lo que tal vez no se den cuenta es que lo mejor que podemos nosotros regalar algún día a nuestros hijos no es nada material, sino nuestro tiempo, nuestra fe, nuestros valores y principios.

En mi familia nunca nos faltó nada, pero tampoco vivíamos viajando todos los años a otros países desde que tengo memoria. Al contrario, solíamos ir a menudo al interior del país y compartir juntos en familia y con amigos de la familia. Tal vez si yo hubiera sido hijo único o solamente dos, hubiésemos tenido una vida mucho más lujosa.

Sin embargo, si yo pudiera elegir entre una vida más lujosa y mis hermanos, les elegiría a mis hermanos. Una y otra vez. Y otra. Y OTRA. Y OTRA hasta el final de los tiempos.

Por supuesto que estamos llamados a ser prudentes y traer al mundo la cantidad de hijos que, en discernimiento, decidamos dentro del matrimonio que podríamos criar, dándoles una vida digna.

Invitaciones para hoy y para cada día:
  • Analizar mi relación con mis hermanos y determinar qué tanto comparto y disfruto de la vida de cada uno de ellos.
  • Analizar qué me gustaría a mí entregar a mis hijos y qué es lo realmente valioso para mí.
  • Agradecer a Dios por los hermanos y pedir que podamos actuar en consecuencia a lo analizado (tal vez trabajar un poco menos, estudiar un poco menos, dedicar un poco menos de tiempo a mí mismo y hacerle sentir a mis hermanos y también a hijos, padres, familia, amigos, compañeros, EL GUSTO que sentimos de que existan y que puedan compartir con nosotros).

Espero que tengas un excelente día, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.

Abrazo en Cristo,
Marco.