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El agua perfora la roca

Hoy viernes 24 de enero, hablando con una persona amiga, me comentaba un sueño suyo y yo le completé mi visión de su sueño, destacando lo fundamental que es su perseverancia para que ese sueño se haga realidad.

Es casi automático cómo me viene a la memoria la imagen del agua que siendo como es (con sus moléculas débilmente unidas, que le dan la capacidad de adaptarse a cualquier recipiente que lo contiene), sea capaz de perforar una roca.

La única forma de que el agua perfore la roca, es que haga lo mismo de forma repetitiva durante un período largo de tiempo.

Lo mismo ocurre con las personas, el famoso: "persevera y triunfarás". El mismo Jesucristo dijo: "el que persevere hasta el final se salvará". Estas frases nos ayudan a dimensionar lo fundamental y vital incluso que es la perseverancia. 

Más allá de la importancia que pueda tener, el mundo de hoy nos empuja en sentido contrario, con una cultura del consumo, de la inmediatez y del descarte.

"No tenía que ser nomás luego", "así nomás luego es", "si no funciona, se cambia o se compra y listo", "ahora o nunca", etc, etc.

En cambio, nosotros somos invitados a perseverar. El único problema es que no nos dan las fuerzas humanas para perseverar hasta el final y es ahí mismo donde entra el Creador de Universo, para que todo lo podamos lograr con sus fuerzas. Para que si caigamos, nos levantemos y ayudemos a otros a levantarse también.

Invitaciones para hoy y para cada día:
  • Pedir al Rey de Reyes, a Dios todopoderoso que nos de fuerzas para perseverar por el camino del bien, eligiendo siempre el camino correcto por encima del camino corto.
  • Ayudar al otro a perseverar por el mismo camino, para que, algún día... nos encontremos todos felices de haber vencido.

Espero que tengas un excelente día, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.
Abrazo en Cristo,
Marco.

Siempre avanzando

hombre-caminando-con-bicicleta

Hoy sábado 30 de noviembre me desperté a las 5:40 am para ir a la Misa de las 6:15 am. Como aún continúo sin vehículo, me fui en bicicleta. Al terminar mis actividades por la Parroquia y agarrar la bicicleta para volver, noté que estaba en llanta la rueda delantera.

Caminé unas 16 cuadras con la bicicleta a cuestas hasta llegar a la gomería a la que suelo ir porque el gomero es muy formidable, trabaja bien y cobra el precio justo, además de que lógicamente se encuentra cerca de mi casa.

Al llegar a la gomería estaba bien cerrada, como la mayoría de los locales un sábado a las 8 de la mañana. Entonces continué caminando 5 cuadras más hasta la siguiente gomería. Ya abierta, conversé un poco con el nuevo gomero mientras trabajaba, le pagué y me subí a la bicicleta para finalmente llegar a casa.

Esta breve experiencia de vida cotidiana es un fiel reflejo de la vida misma. Cuando vivimos en gracia (Dios Espíritu Santo obrando con toda su intensidad en nuestro templo) es como viajar diariamente en vehículo con aire acondicionado, se sienten los golpes de los baches, a veces puede que choquemos, pero en general se avanza bastante rápido y de forma segura.

Otras veces, por situaciones de la vida y decisiones que tomamos avanzamos a menor velocidad y de forma más expuesta, así como en la bicicleta.

Oootras veces si que ya nos toca caminar con la bicicleta a cuestas, otras tantas tal vez nos toque ir gateando y por último incluso cuerpo a tierra arrastrándonos para poder avanzar.

En el caso del vehículo, cada tanto necesitamos esas "gomerías" o "talleres" que nos ayuden a volver a funcionar correctamente. Para nosotros esos "lugares" deberían ser:

  • Sacramentos (especialmente Reconciliación y Eucaristía)
  • Oración y ayuno
  • Lectura y meditación de la Palabra de Dios
  • Vida en comunidad   

Y lo mejor es que a estos "lugares" podemos acceder siempre y de forma gratuita. Y lo ideal sería acudir a ellos lo más frecuentemente posible para que el viaje hacia arriba se haga más llevadero y agradable.

Lo importante es no deternernos nunca, porque en realidad si no avanzamos el mundo nos arrastra hacia atrás (alguien dijo alguna vez: "El que no junta, desparrama. El que no está conmigo, está contra mí"... no hay términos medios, el no avanzar es igual a retroceder).

Cada día estamos viviendo un combate espiritual, una lucha entre el camino corto y el camino correcto; por ello es necesario cada día tomar  la decisión de avanzar. Y solamente con las fuerzas de Dios es posible mantener ese avance constante.

Invitaciones para hoy y para cada día:

  • Pedir a Dios fuerzas para hoy avanzar un paso más. Y otro paso más. Y otro, hasta que algún día lleguemos a la patria celestial para ser recibidos por Dios con los ángeles y los santos (los que perseveren hasta el final se salvarán).
  • Ser nosotros esas "gomerías" para los demás, repartir sonrisas, palabras de esperanza y alegría, nuestro tiempo, nuestro conocimientos, nuestros recursos y más que nada con nuestro ejemplo de vida.

Espero que tengas un excelente día, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.

Abrazo en Cristo,
Marco.

Pd: Lo simpático es que ya estaba pensando en lo que iba a escribir hoy, pero sentí como que Dios quiso que lo viva y lo experimente yo mismo para poder transmitirlo mejor.
Pd2: Yo creo que los retiros espirituales son como un viaje en avión, donde avanzamos lo más rápido posible hacia donde queremos llegar. Por lo que yo recomiendo que en todo momento en que se dé una oportunidad para asistir, que lo aprovechemos.

Arrancar es lo que más cuesta

gimnasio
Hoy miércoles 16 de octubre volví al gimnasio después de aproximadamente 20 días. Y cómo cuesta volver después de haber dejado un período ya relativamente largo (para mí). Creo que este tema de arrancar de vuelta (así como arrancar desde cero) es lo que más cuesta en cualquier actividad porque el cuerpo y la mente no quieeeren salir de su zona de confort.

Es como que se niegan y combaten contra las "cosas nuevas". Pero como todo lo que es realmente valioso requiere un esfuerzo, es importante acostumbrarnos a que nuestra zona de confort sea salir de nuestra zona de confort. Acostumbrarnos a pensar lo suficiente, pero no demasiado, realizar ese proceso de discernimiento si fuera necesario y luego dar el salto venciendo a la pereza.

Sucede que al dejar unos 20 días el gimnasio cuesta volver a vencer esa pereza. Ocurre exactamente lo mismo en el área espiritual de nuestras vidas. Cuesta un montón arrancar la oración, arrancar con el ayuno, arrancar con mayor frecuencia los sacramentos, arrancar la lectura y meditación de la Palabra de Dios.

Peeero, una vez que nos acostumbramos, se vuelven buenos hábitos en nuestra vida que permiten un crecimiento y fortalecimiento espiritual constante.

Por lo tanto, la mejor jugada es arrancar de una, sin dar vueltas, sin importar el día o el estado de ánimo, y ARRANCAR. Una vez arrancado el tema, hacer el máximo esfuerzo de no soltarlo porque: "Arrancar es lo que más cuesta".

Espero que hoy puedas arrancar algo bueno, aunque sea una sola cosa que te haga crecer espiritualmente y puedas perseverar en ella poniéndole una prioridad alta en tu vida. Y si te animás, más de una cosa buena incluso.

Que tengas un excelente día, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.

Abrazo en Cristo,
Marco.